La arquitectura de software define cómo se relacionan datos, reglas, módulos, interfaces e integraciones. Una buena decisión arquitectónica reduce el costo de cambiar el sistema cuando aparecen nuevos requisitos.
Separación de responsabilidades
Buscamos que cada componente tenga una función clara y que las reglas de negocio no queden dispersas entre pantallas, consultas y scripts difíciles de mantener.
Modularidad con propósito
Dividimos por dominios y responsabilidades, no por moda. La arquitectura debe ser tan simple como sea posible y tan estructurada como requiera el problema.